El Tango, de la Rusa María a los cafés de hoy

OPINIÓN 19 de enero de 2018 Por Ivi Paz Kirchheimer
El tango ha sido conocido por primera vez en Salta en la década del 30’. Por entonces ya sonaba en las capitales del mundo, se bailaba sobre todo en los países de la Europa occidental, especialmente en París. Pero logró la autonomía como género musical en la ciudad de Buenos Aires, cuando empezó a ser escuchado, bailado y aclamado por todas las clases sociales. Tal fue la impronta porteña sobre el tango que hoy conocemos que se puede afirmar que nació ahí. En los suburbios del Rio de la Plata.
tango jack
Milonga de “LOCA MILONGA”, los días martes en Café Mitre.

Su origen fue prostibulario, sus letras tenían una fuerte connotación sexual, y las familias de “bien” lo venían con malos ojos, considerándolo lujurios. Aseguraban que corrompía a la sociedad porteña y su "buena moral".

En aquel entonces, el norte del país era un lugar apartado de lo que a mansalva pasaba en Buenos Aires, Europa y Estados Unidos, por eso tardó en llegar… pero llegó, y quien lo trajo fue María Greintein, conocida como “la Rusa María”, una mujer de origen polaco. Pero le decían así por su origen judío, de manera despectiva.

La Rusa María, que se convirtió en una verdadera leyenda urbana que sobrevivió a las décadas, llegó a la Argentina tras la crisis de la Primera Guerra Mundial, siendo engañada con la promesa de buscar un futuro distinto, pero terminó siendo explotada sexualmente en San Juan. No soportó esa vida, se trasladó a Salta, donde empezó a trabajar en el cabaret de la calle Ituzaingó al 300, y viendo que el negocio crecía, abrió su cabaret en la Córdoba al 700, llamándolo “El Armenoville”, donde sonaban las orquestas típicas del momento. Muchos fueron lanzandos a la fama desde ese distinguido lugar.

La Córdoba y Zabala era un sitio donde "los hombres de familia" buscaban compañía femenina con el fin de distenderse de sus obligaciones maritales, lo que también incluía bailar tandas de tango.

A pesar de que para ese entonces el tango era bailado en todo el mundo, en Salta, al llegar tarde, sufrió el mismo proceso que en Buenos Aires: era mal visto en la alta sociedad, las mujeres de “bien” consideraban esta danza como una vulgaridad. 
Podemos destacar a la figura de la Rusa María como la mujer que trajo la modernidad a Salta; y luego en hora buena el tango también se extendió por toda la ciudad, y ya no es más una prohibición, ni una aberración, hoy lo practican todas las clases sociales, y es disfrutable en los mejores cafés.

Lo escuchamos en “Café del Tiempo”, un lugar mítico, con una decoración propia de un sitio neoyorquino, junto a la voz entrañable de Virginia Dubois, quien lo definió como un lugar que justamente te transporta en el tiempo, juega con todos los estilos musicales, y se lo ve plasmado en cada cuadro, en cada detalle artístico del lugar hay una valoración muy grande hacia el artista, sobre todo a los que ya no están, te incita a recordarlos a no dejarlos en el pasado en el “tiempo”.

Como así también es disfrutable en Café Mitre, un lugar con una decoración en la cual se ve plasmada grandes personalidades que merecen ser recordadas, como Charles Chaplin, The Beatles, y los días martes y jueves son recordadas las mejores orquestas típicas como Carlos Di Sarli, Juan D’Arienzo, Osvaldo Pugliese, Osvaldo Fresedo, Aníbal Troilo, entre otros grandes.

Te puede interesar