Murió el hombre que marcó los 12 años de gobierno de Romero

LOCALES 28 de enero de 2021 Por Oscar Burgos
Angel Oscar Mariano Torres tuvo tanta importancia en la gestión gubernamental de Juan Carlos Romero, que se ganó merecidamente un cargo que oficialmente no existía: “supersecretario”. Esos 12 años, le propinaron amores férreos y odios inclaudicables en la provincia. El miércoles dejó de existir en Cariló y su figura volvió recorrer las publicaciones virtuales y las conversaciones políticas.
Angel Torres (3)
Apenas Juan Carlos Romero asumió como gobernador el 10 de diciembre de 1995, la figura de Angel Torres emergió en el ámbito político local como un asesor foráneo que el flamante gobernador había traído desde su paso por el Senado de la Nación. Decían que por recomendación del antecesor en la banca, Francisco “Pancho” Villada. Torres era un desconocido, sin embargo, de a poco se fue conociendo la importancia de su rol, y de la influencia que su opinión imponía en muchas decisiones que iba tomando Romero en su gobierno.
Juan Carlos Romero despide a Angel Torres
Hombre de “gusto fino”, delicado, culto, de decisiones implacables, temible, Angel Torres tuvo un mal debut en la opinión pública de ese entonces, cuando -para ir conociendo el terreno político local- decidió invitar a un grupo de periodistas a manera de intercambiar ideas, darles a conocer la impronta que tendría el gobierno de Romero, como un hombre moderno de la política, y lograr consenso en ese reducido grupo de colegas, especialmente seleccionados para la ocasión. Pero resultó que Torres era más romerista que Romero. Allí deslizó una frase que le valió varias críticas: “No sé si los salteños merecen ver el crecimiento de los hijos del gobernador”, dijo. A raíz de las repercusiones negativas, no hubo más encuentro con periodistas y Angel Torres se dedicó a trabajar siempre detrás de la escena pública del poder, pero ejerciéndolo sin pausa y sin estridencias. Así, su fama creció en el entorno peronista y en el ámbito de la política, pero en otros ámbitos del quehacer provinciano, era un desconocido.
Torres se dedicó a estudiar quién era quién en la política vernácula, para seleccionar a los que podrían acoplarse al plan de gobierno de Romero, que con el cúmulo de privatizaciones, desguace y ajuste  encontraba escaso acompañamiento en la dirigencia peronista local, Torres se encargó del recambio generacional, y fue incorporando jóvenes profesionales "técnicos" en lugares claves del gobierno, que el recordaro periodista Alfredo “Bujía” Gérez, desde su Semanario Redacción, bautizó como “los Golden boys” en referencia al aspecto de los elegidos: atildados, con títulos universitarios, apellidos reconocidos y pertenecientes a familias de buen pasar económico: Javier David, Daniel Nallar, Rubén Fortuny, Alfredo Petrón, Aroldo Tonini, Juampi Rodríguez (Informate Salta), entre otros. Para nombrar algunos de los que aún gravitan en politica. Aprendieron de las triquiñuelas del poder, vivir del estado. El negociado. Porque de politicas a favor de la gente, ni hablar. Sin embargo, en una emtrevista con El Expreso de Salta, Torres los recordó asi:
“Los Golden boys fue una generación brillante en la administración pública”.
Torres imponía su estilo político. Si se aceptaba, estaba bien, sino, afuera. Quizás hubiera tenido que dar explicaciones en el caso Di Pietro, pero la justicia no se animó. En cambio, ante ese poder omnímodo que pretendió imponer, hay que reconocer al periodismo alternativo que lo cuestionó abiertamente, a diferencia del otro periodismo que aceptando su ominoso estilo, buscó de congraciarse con el poder de turno.
Una aclaración: Juan Manuel Urtubey, que compartió ese período y estilo de gestión, no nació en política con los golden boys. Urtubey se sumó al gobierno por acuerdo entre su tío Julio Mera Figueroa y Juan Carlos Romero, luego de una simulada interna partidaria.
Otra: cuando Torres intentó volver para la candidatura de Romero a gobernador en el año 2015 e intentó imponer su estilo elitista alrededor del actual senador nacional, tuvo un fuerte encontronazo con el nuevo entorno romerista y se tuvo que volver a Cariló, desde seguía colaborando con Romero.
Angel Torres con Esteban Romero y otros
Angel Torres en una de sus últimas visitas a Salta. (Foto Omar Barrios)
Existe una anécdota que refleja muy bien el poder que ejercía Angel Torres en el gobierno de Romero. En una reunión con importantes dirigentes del peronismo, el "supersecretario" bajaba línea imperativamente sin escuchar a sus interlocutores, lo que desbordó la paciencia del “Indio” Santiago Manuel Godoy, que fiel a sus impulsos se paró, lo enfrentó, insultó y abandonó la reunión. Eran los primeros años del mandato de Romero. Godoy se iba del Grand Bourg, cuando fue alcanzado por el ingeniero Gilberto Oviedo, también hombre de confianza y ministro de la Producción de entonces. “Indio, pará, calmate, no sabes a quién te enfrentas. Si te peleas con Angel, te peleas con Romero. Volvé, disculpate y sigamos discutiendo”, le pidió Oviedo. Godoy había hecho lo que nadie se animaba en el peronismo salteño, pero comprendió el rol de Torres y volvió sobre sus pasos. Fue un supersecretario con atribuciones especiales, como la que le otorgó el gobernador en el año 2003, cuando lo designó como comisionado de la provincia ante el gobierno nacional para realizar todo tipo de gestión. Atribuciones de este tipo generaban resquemor en la dirigencia política de entonces.
Tanta importancia ejercía en la política, que una vez cuando Torres accedió sorpresivamente a una entrevista con Periódico El Expreso, el mismo tuvo gran repercusión y fue leído con lupa para entender entrelíneas sus expresiones. Pero, así como formó un grupo de fieles allegados, Torres también generó odio, bronca, en otros salteños que ni siquiera su muerte pudo apaciguar y que, ante la mala noticia, no dudaron en celebrarlo como el dirigente Carlos Hugo Vargas, quien celebró el fallecimiento en Facebook. Vargas había denunciado a Torres.
Torres, en el año 2015, siempre al lado de Romero, fue designado en la Presidencia del Senado de la Nación, cargo que ejerció hasta el triunfo de Alberto Fernández y la llegada de Cristina Fernández al Senado. 
En el 2019, estuvo en Salta acompañando a Miguel Pichetto, candidato a vice de Macri. En esa visita, repasó su gestión en Salta y dejó dos definiciones que muestran cabalmente su pensamiento: 
 “La figura de Romero fue de conducción al mejor estilo peronista pero con una brutal lucidez en el plano administrativo”
 “En 24 años no he sido denunciado por ningún acto de corrupción”

Te puede interesar