"El caso Lucía es emblemático , 11 años, y violada por su abuelo"

DE BUENA FUENTE 10 de diciembre de 2020 Por Daniel Torres
Cecilia Ousset es doctora a favor de la Interrupción Voluntaria del Embarazo pero objetora de conciencia. Atendió a "Lucía" la nena de 11 años que fue violada por su abuelo y ningún profesional quería hacerle la práctica. Ella participó en la intervención.

“Lucía ha sido un caso emblemático, y es un nombre ficticio porque fue violada por su abuelastro de 65, y quedó embarazada”, comenzó recordando amargamente la profesional médica tucumana.

Luego, contó que “fue a un centro de salud cerca de su casa, y no le dieron la asesoría correspondiente, sino que la mandaron a la casa junto a su agresor porque ella estaba bajo la tutela de su abuela, y cuando su mamá se entera, la derivan a un hospital de San Miguel de Tucumán, donde la ponen presa con un guardia en la puerta”.

“Esta nena todavía tenía dientes de leche, y seguramente quedó embarazada en su primera ovulación, y en algunos lugares es tan espantoso esto porque se normalizó, ya que este hombre preguntaba por qué él iba preso y los otros no, lo que muestra la necesidad de la educación sexual integral”, lamentó.

Para la Dra. Ousset, “vivimos en provincias feudales donde tenemos una clase patricia que cree que puede decidir sobre la vida de los demás, sino basta repasar los crímenes del poder”.

Volviendo al caso Lucía, agregó que “hubo una fiscal que mandó un oficio de amedrentamiento diciendo que el que le haga la interrupción del embarazo, iba a tener problemas porque esa criatura tenía que nacer, pero los médicos son servidores públicos y tienen la obligación de hacer las interrupciones legales del embarazo”.

“Todo el hospital se había declarado objetor de conciencia por temor a la fiscal en la causa Lucía, entonces fuimos dos efectores del sistema privado, donde yo fui por si algo se complicaba, y acompañé a mi colega que es el padre de mis hijos, y la verdad que fue impactante porque la vimos con un abdomen muy grande por lo que el feto no salía por vía vaginal, ya que habían dejado avanzar mucho el embarazo”, prosiguió.

Luego, recordó que “entramos por una puerta de atrás como si fuéramos ladrones, y cuando llegamos al quirófano se declararon todos objetores de conciencia, y en ese momento, los que dicen que salvemos las dos vidas estaban haciendo una misa en la puerta del hospital, por eso me puse los guantes y llamamos un anestesista de otro lugar porque la nena pedía que le saquemos lo que el viejo le había dejado adentro".

 “¿Cómo puede ser que los derechos de una niña estén por debajo de mi creencia religiosa?”, cuestionó, al tiempo que aclaró que “en mí no cambió nada sobre mi creencia religiosa, pero sí cambió mi vida en relación a que nos hicimos más combativos a la hora de defender los derechos de las mujeres, por eso saqué a mis hijos de los colegios confesionales porque quiero que se eduquen libremente”.

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