Un hombre de 79 años irá a juicio por abusar de sus nietas

JUDICIALES 03 de diciembre de 2020
El fiscal penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Rodrigo González Miralpeix, requirió ante el Juzgado de Garantías 5 la elevación a juicio de la causa que tiene como imputado a un hombre de 79 años, acusado del delito de abuso sexual simple agravado por el vínculo, en perjuicio de una niña de 11 años (tres hechos) y otra de 13 (un hecho).
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Del requerimiento surgió que el acusado, quien es abuelo materno de las menores, atentó contra la reserva sexual de las víctimas en un domicilio de barrio Las Tunas de la capital salteña, al someter a tocamientos a la nieta de 11 años, en una habitación a la que la llevó a la fuerza. Así lo describió la niña en su declaración testimonial mediante circuito cerrado de televisión y sostuvo que el mismo accionar se dio en tres oportunidades.

Por otra parte, la menor de 13 años reveló que en una oportunidad, preguntó al abuelo por su tarea escolar y él se acercó y la sometió a tocamientos.

La denuncia fue radicada el 17 de noviembre de 2019 por la madre de las víctimas en contra de su padre, luego de que la niña de 11 años rompiera en llanto en la escuela y le contara a su maestra sobre los abusos. La docente lo contó a la directora del establecimiento, que informó a la denunciante. Luego, la madre conversó con su otra hija, que también le contó sobre el abuso sufrido.

Al radicar la denuncia, la madre pidió que sus dos hijas fueran examinadas por el médico legal y que su padre sea notificado de prohibición de acercamiento.

En sus fundamentos, el fiscal penal Rodrigo González Miralpeix, sostuvo que corresponde valorar la verosimilitud de los dichos de las damnificadas y la coherencia de su relato. En efecto, “por su frescura y espontaneidad, son fundamentales los relatos de los menores que fueron víctimas de delitos sexuales, sobre todo, cuando brindan precisiones, que de ningún modo pueden haber inventado”.

Del mismo modo, “no hay que olvidar que los delitos de abuso sexual se consuman en un marco de privacidad que conspira habitualmente para la incorporación de elementos probatorios, por ello el testimonio de la víctima adquiere plena prueba al no advertir interés y odio tendiente a perjudicar al imputado”.    

Finalmente, agregó que los hechos, resultan agravados por el vínculo existente entre las niñas y el imputado.

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