Aislamiento de personal y protocolos por COVID-19 en el CIF

JUDICIALES 09 de julio de 2020
La especialista en infectología María Castillo, del Comité Operativo de Emergencia Norte, visitó las instalaciones del CIF donde junto a sus autoridades, acordaron seguir articulando acciones para las distintas tareas que realiza el Cuerpo de Investigaciones Fiscales del Ministerio Público Fiscal. La visita se enmarcó en las medidas preventivas adoptadas a partir de la muerte de un hombre de 48 años, de General Güemes, por neumopatía por COVID19, la que impulsó el aislamiento de siete personas en forma preventiva.
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La infectóloga Castillo recorrió instalaciones del CIF y se entrevistó con sus autoridades, además de intercambiar con el personal del organismo, que fue uno de los primeros en poner a disposición sus conocimientos científicos para distintas instituciones y que también propuso el Protocolo de Tratamiento de Cadáveres. Todo el CIF quedó a disposición del COE, que no realizó observaciones al trabajo que se desarrolla en la institución, bajo estrictos protocolos de bioseguridad.  

Desde el 11 de marzo pasado, cuando la OMS (Organización Mundial de la Salud) determinó en su evaluación que la COVID-19 puede caracterizarse como una pandemia, el CIF dictó nueve protocolos para levantamiento de muestras, entrevistas y otras diligencias atinentes a las investigaciones penales.  

En ese sentido, la directora del CIF, María Luján Sodero Calvet, se refirió a las medidas adoptadas a partir del tratamiento de un cuerpo que fue trasladado la madrugada del 2 de julio desde la Ciudad de General Güemes hacia la Morgue del CIF. A partir de la investigación por muerte dudosa del hombre de 48 años y cuyo resultado indicó “Neumopatía por COVID19” como causa de muerte, Sodero aclaró que en el CIF, “preferimos excedernos y actuar con celo excesivo en las precauciones para garantizar la salud del personal y de un auxiliar de fiscalía, quien fue responsable de entrevistar a un familiar de la persona fallecida”. La infectóloga María del Valle Castillo del COE-Norte, fue responsable de evaluar y entrevistar a cada uno de los investigadores y el personal de seguridad privada, en tanto que el médico Facundo Ruiz del COE-Sur, se hizo responsable del seguimiento de un auxiliar fiscal  y dispuso el aislamiento personal y del grupo familiar conviviente de cinco efectivos policiales y un personal privado de servicio de seguridad.

Las tareas del personal afectado y aislado se redujeron a labrar el acta de procedimiento; tomar nota de los datos de los intervinientes en el acta;  realizar la inspección del equipo y mantener entrevista con familiares del extinto. A todos se les indicó aislamiento personal y del grupo familiar conviviente por precaución, ya que el COE clasificó la situación como de “Bajo Riesgo”.

Sodero aclaró que de acuerdo a los protocolos vigentes por pandemia en el mundo, no se realizó autopsia, ya que al efectuarse hisopado sobre el cadáver, se confirmó que era portador asintomático de coronavirus 2 (SARS-CoV-2). El protocolo mundial establece que la muerte se produce en situación de pandemia, pero no por causa específica de COVID-19.

El cuerpo fue trasladado a un crematorio. Por orden de la directora del CIF, su desplazamiento fue fiscalizado por el Jefe del Departamento Investigaciones y Criminología del CIF, Omar Dávila y el comisario Sergio Costello.

Guía de Manejo de Cadáveres

La guía para el manejo de cadáveres de personas fallecidas por COVID-19 se basa en lo contemplado en las Directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre Prevención y control de las infecciones respiratorias agudas con tendencia epidémica y pandémica durante la atención sanitaria, que incluye un apartado de Recomendaciones sobre el cuidado de los difuntos y un Anexo de Servicios funerarios y autopsia.

Aunque no hay evidencia sólida hasta la fecha del riesgo de infección a partir de cadáveres de personas fallecidas por COVID-19, de acuerdo a lo observado para otros virus respiratorios y por el principio de precaución, se considera que estos cadáveres podrían suponer un riesgo de infección para las personas que entren en contacto directo con ellos.

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