Coronavirus: aislamiento de trabajadores por posible contagio y llamativo silencio

JUDICIALES 04 de junio de 2020 Por Redacción El Expreso de Salta
Varios empleados del Poder Judicial se muestran preocupados por las medidas que se están tomando a puertas cerradas con algunos compañeros que podrían haber estado en contacto con personas portadoras del COVID-19. El cierre preventivo de la Fiscalía 4 de Villa Mitre y el aislamiento de un fiscal, puso a todos en alerta y la mayoría trabaja con miedo e incertidumbre.
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- Ciudad Judicial

Todo comenzó con los familiares asintomáticos de Aguaray de una mujer pareja de un sumariante de la fiscalía de Villa Mitre. Inmediatamente el Procurador General decidió suspender preventivamente la dependencia y ordenó que el fiscal penal N° 6 Marcos Ezequiel Molinati también se aislara cumpliendo con el protocolo establecido ya que había tenido contacto con los empleados judiciales de la fiscalía N°4 de Solidaridad. Sin embargo, en Ciudad Judicial comenzaron a recordar que el fiscal había estado ese día en varias áreas como si nada hubiese sucedido.

“Estuvo aquí, algunas compañeras lloraban porque estuvo en audiencia. Encima el sábado Molinati se juntó en un pub de la 1ra Rotonda de Tres Cerritos junto a otros abogados que también vinieron al Poder Judicial.  No dicen nada y la Corte no está tomando cartas en el asunto, tenemos miedo porque no hay protocolos”, dijo una empleada judicial.

Molinati por su parte explicó en un medio local que “el día miércoles por disposición del Procurador, extremando todas las medidas que se exigen en el protocolo, se decidió que no concurra a la fiscalía y continúe el trabajo desde el domicilio. Esto significa que no fui ni a tribunales ni a ninguna audiencia con posterioridad de haber pasado en la fiscalía N° 4, es decir que estuve en Ciudad Judicial antes de haber ido a ese lugar donde se estima que podría haber alguna persona que haya tenido contacto con un infectado”.

La incertidumbre crece con el correr de los días y sin ánimos de entrar en pánico ni volver atrás con las medidas dispuestas de atención flexibilizada en el Poder Judicial, los empleados ven cómo a algunos compañeros los mandan a la casa para aislarse. “A mi compañero lo pusieron en aislamiento porque tuvo contacto con la fiscalía 4. También a su familia y los que estuvieron en contacto con él salvo a nosotros que seguimos trabajando aquí. Además, un empleado que es hijo de la mujer que operaron en el San Bernardo y tenía COVID-19, vino a trabajar normalmente todos estos días hasta que le prohibieron entrar pero ya se había recorrido todos los pasillos. No sabemos qué hacer”, concluyó una empleada judicial muy preocupada.

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